Código de buenas prácticas agrarias para la Urea de EFMA European Fertilizer Manufacturers Association

Los siguientes criterios están basados en la evidencia científica y la experiencia agronómica en cuanto al uso de la urea como fertilizante. Estas medidas contribuyen a asegurar la eficiencia del uso del nitrógeno contenido en la urea, minimizando las emisiones de amonio:  

La urea se incorporará al suelo, si es posible aprovechando el momento de la realización de una labor.

En suelos desnudos, arenosos, la urea se utilizará sólo en la primera aplicación de nitrógeno, y en condiciones que permitan que ésta sea incorporada tan pronto como sea posible.

En suelos medios o muy pesados, la urea puede ser utilizada en el abonado de fondo y en el de cobertera.

La urea es muy utilizada en todo tipo de suelos para el abonado de cobertera de los cereales durante la primavera.

La urea se aplicará preferentemente cuando haya predicciones de lluvia o cuando pueda ser incorporada al suelo mediante el riego.  

El uso de la urea en los prados es adecuado al inicio del ciclo de cultivo y en períodos de precipitaciones, o si hay aplicaciones de riego.  

En suelos alcalinos (pH 7.5), la urea debería ser enterrada en el suelo nada más ser distribuida.

Con temperaturas altas y cuando el suelo está seco, la urea debería aplicarse si va a ser enterrada sin retraso. No debería ser aplicada durante las horas más cálidas del día.

No debe usarse urea inmediatamente después de haber efectuado un encalado.

No debe utilizarse urea después de la aplicación de un purin, abono orgánico, residuos del cultivo anterior, o cualquier sustancia que pueda impedir una rápida absorción de iones amonio por parte del suelo.

La urea puede ser utilizada en suelos de secano o de regadío, como abono de cobertera o de fondo. Dependiendo de las condiciones locales, las dosis de 250 kg/ha de urea o superiores deberían repartirse en dos aplicaciones.

 

Abonos nitrogenados simples - Fertilizantes con Nitrógeno