Una buena abonadora además de estar diseñada para realizar buenas distribuciones y de disponer de un buen manual que contribuya a ello, tiene otras muchas características constructivas que conviene también analizar al detalle y que son muy importantes.

Estas características de una buena abonadora son importantes para el usuario, y afectarán a su grado de satisfacción. También influyen sobre la capacidad de trabajo real de la abonadora, sobre su vida útil, seguridad y valor residual. 

Características de una buena abonadora para fertilización en agricultura: 

Que sus anchuras de trabajo se ajusten a las necesarias, distribuyendo bien los fertilizantes usados.

Que las prestaciones en cuanto a dosis, se ajusten a las que se necesitan, sin tener que sacrificar la velocidad habitual de trabajo.

Buen comportamiento con independencia del tamaño, pendiente y forma de la parcela.

Prestaciones para distribuir en el borde o límite de la parcela.

Sencillez y mínimas regulaciones ajustándolas a las necesidades.

Facilidad y fiabilidad de manejo de todos los sistemas de mando.

Fiabilidad en el servicio postventa y en la capacidad del fabricante para realizar actuaciones puntuales o ampliar su manual para nuevos fertilizantes y semillas.

Garantía, cuando se requiera, de fluencia del fertilizante al grupo de distribución.

Valorar la altura de la abonadora para la carga manual o por fluencia (remolque).

Valorar los riesgos de descompensación de la carga en las abonadoras de dos senos (bordeo).

Tolvas que faciliten la carga con las palas agrícolas y las de los almacenistas.

Malla de protección contra terrones y grumos con luces adecuadas, bien posicionadas, longevas y que soporten bien sobrepresiones.

Chasis bien dimensionados (opción a suplementos) y posicionamiento del centro de gravedad de la abonadora y su carga en relación al eje/s que debe/n soportarla.

Mantenimiento reducido y necesidad poco frecuente de limpieza; polvo, grumos y otros elementos que puedan alterar el caudal de fluencia a los platos.

Facilidad de descarga del abono sobrante y que la descarga sea total.

Protecciones, que no dificulten la carga y sean seguras, contra lluvia y otros elementos, como barro proyectado u hojas.

Comportamiento contra la oxidación y corrosión, incluso cuando no se realice vaciado, limpieza y lavado de la abonadora.

Comodidad de acceso a los mecanismos de la abonadora, tanto para su mantenimiento y engrase, como para facilitar la limpieza y lavado.

Fiabilidad en la permanencia sin deteriorar la señalización de índices, escalas u otras indicaciones.

Compatibilidad de la abonadora con dispositivos electrónicos como caudal proporcional al avance en las abonadoras suspendidas y abonado en la agricultura de precisión.

Dispositivos de bordeo que se ajusten a las necesidades, en función de optimizar la distribución hasta el mismo borde, de no proyectar abono fuera de la parcela y de los requerimientos prácticos de marcadores electrónicos o banderilleros.

Polivalencia de la abonadora suspendida o arrastrada para otros usos; sembradora a voleo, remolque nodriza de semillas, remolque auxiliar en la recolección, etc.

Prácticos y duraderos protectores de seguridad, que no interfieran en la proyección del abono y no dificulten las operaciones de carga y mantenimiento.

 

Características de una buena abonadora para fertilización en agricultura