Infraestructuras complementarias y necesarias en zonas de Regadío Modernizadas.

1.- Introducción y Objetivos

Desde el año 2003 y hasta el próximo 2015 se están llevando a cabo proyectos para modernizar zonas de riego, con el fin de controlar y disminuir el consumo de agua por hectárea, que desde el punto de vista medioambiental y económico es de gran importancia; de esta manera, en las previsiones de los proyectos ejecutados se baraja una disminución del consumo de agua de riego que ronda el 30%.

Los proyectos de modernización contemplan en la mayoría de los casos, construir una red de distribución por tubería subterránea, que evite las pérdidas de las antiguas redes de distribución por acequias; además también incluyen la instalación de un sistema que permita el control del consumo individual o por agrupación de parcelas, y en la mayoría de los casos, un sistema de telecontrol y gestión de los riegos y su facturación mediante programas informáticos.

El sistema moderno de riego se pone en funcionamiento al 100% en los dos primeros años, y queda obsoleta y sin uso la red antigua de acequias, que ocupa una superficie importante de un valor económico alto, ya que se trata de una zona regable; por otra parte, la red antigua supone un accidente artificial en el terreno, que limita la movilidad en el mismo dificultando las labores agrícolas.

Estos proyectos de modernización, que instalan las últimas tecnologías de telecontrol y gestión de sistemas de riego, conviven con infraestructuras viarias en mal estado de conservación cuando existen y a veces, con sistemas de drenaje que funcionan mal o no funcionan en absoluto. Estas otras infraestructuras que forman parte de la zona de riego, no han sido mejoradas, a pesar del mal estado en que se encuentran, dando lugar a posibles atascos de vehículos, circulación a velocidad excesivamente baja debido a la cantidad de baches y el mal estado del firme, traslado de las cosechas lento, etc.

Así mismo, a pesar de la abundante legislación de control de residuos que prohíben el abandono sin control de plásticos procedentes de la agricultura, envases de productos fitosanitarios y otros tipos de residuos, se siguen viendo vertederos incontrolados, práctica que se debe de erradicar en cualquier caso, y más aún, en las zonas estudiadas y modernizadas, en las que se exige un compromiso de respeto al medio ambiente.

En este trabajo se analizan las ventajas de unas adecuadas infraestructuras paralelas a la actualización de las zonas regables y que debieran considerarse dentro del Plan de Modernización del Regadío para alcanzar su máxima eficiencia.

2.- Breve referencia a las producciones agrícolas y a los caminos rurales.

Basándonos en el anuario estadístico del MARM, hemos podido establecer la diferencia de producción en kilos entre los cultivos de secano y los de regadío.

Los cultivos más típicos de secano en España son los de cereales, girasol, olivar y viñedo, cuyas producciones medias son las siguientes:

Trigo 3.130 Kg./ha
Cebada 3.074 Kg./ha
Girasol 1.073 Kg./ha
Olivar 1.949 Kg./ha
Uva vino 4.621 Kg./ha

Por otra parte, las producciones de los cultivos más representativos del regadío español son:

Uva mesa 18.117 Kg./ha
Maíz 10.335 Kg./ha
Alfalfa 62.883 Kg./ha
Patatas 30.484 Kg./ha
Lechugas 26.983 Kg./ha
Alcachofas 12.701 Kg./ha
Tomates 59.612 Kg./ha
Remolacha az. 83.654 Kg./ha
Naranjas 30.390 Kg./ha
Melocotones 19.213 Kg./ha
Manzano 27.139 Kg./ha

Según los datos expuestos, la producción media del secano es de 2.770 Kg./ha que equivale aproximadamente a 1 camión de 40 Tm./15 ha, y la producción media de los cultivos de regadío citados es de 35.310 Kg./ha que, así mismo, equivale aproximadamente a 14 camiones de 40 Tm./15 ha.

Todo esta producción tiene que llegar a la red de carreteras para su comercialización, por caminos agrícolas que no siempre están transitables.

La misma diferencia que existe entre las producciones de secano y regadío, también la podemos encontrar si comparamos las labores agrícolas realizadas, por lo que podemos decir sin lugar a equivocarnos, que la intensidad de tráfico en una zona de riego es como mínimo diez veces superior a la que se produce en una zona de secano. Además, las pocas labores que se realizan en secano se realizan cuando la tierra está atemperada, permitiendo el paso de maquinaria agrícola, y normalmente la producción se recolecta en época de estío, por lo que el uso de los caminos existentes en estas zonas no es causa de ningún problema. Distinto es el caso de los cultivos de regadío, en los que tanto las labores como los tratamientos se tienen que realizar en fechas concretas aunque haga mal tiempo; así mismo, las cosechas se producen a lo largo de todo el año, existiendo muchos cultivos cuya recolección se realiza en invierno y primavera, por lo que los caminos necesarios para llegar a las explotaciones deben de reunir unas condiciones óptimas que permitan el tráfico en todo tiempo. La realidad es que, más veces de las que quisiéramos, nos encontramos zonas de riego que tienen caminos de la misma tipología que los existentes en zonas de secano, pero en peor estado, ya que soportan un tráfico mucho más intenso.

La Administración proporciona ayudas mediante distintas medidas para promover la construcción y mejora de las infraestructuras necesarias que permitan un tráfico eficiente y seguro, que ayuden en la gestión del uso del suelo y de los recursos naturales.

3.- Evaluación de infraestructuras antes y después de la modernización del regadío.

A día de hoy, nos encontramos zonas regables con una pésima red de caminos. En otros casos es inexistente. Esto provoca un encarecimiento de transporte, consumo y tiempo, dificultando la comercialización de los productos y gravando la inversión del agricultor.

Por otra parte las propias comunidades de regantes se encuentran con una escasa trama de caminos para acceder a las tomas de agrupación o zonas de control, dificultando las tareas de mantenimiento.

Las instalaciones antiguas para la conducción del agua, salvo excepciones dignas de mantener en el tiempo, conservándolas como un valor añadido del paisaje, son un obstáculo y en algunos casos facilitan prácticas nada deseables en un plan de modernización. Los materiales de los que están fabricadas estas instalaciones antiguas pueden ser reutilizados.

3.1.- Método de cálculo.

Para poder realizar el estudio que exponemos hemos tomado como referencia una zona regable de más de 18 mil hectáreas en la que se ha realizado la modernización de la zona de riego; hemos supuesto que los índices de instalaciones que una zona tan extensa nos proporciona son extrapolables a cualquier zona, con poco margen de error para los cálculos que vamos a realizar.

Establecemos para nuestra exposición una zona de riego teórica de 4 mil hectáreas, que pensamos que es una superficie representativa dentro del rango de obras de modernización que la Administración realiza, con los siguientes índices:

Superficie (ha) 4.000
Red de distribución (m) 111.111
Red de caminos (m) 111.111
Estaciones de bombeo 2
Nº de explotaciones 667
Nº de hidrantes 667
Nº de ventosas 167
Nº de desagües 111
Nº de Válvulas de corte 56

Con esta relación vamos a establecer los kilómetros recorridos para realizar:

- las operaciones de mantenimiento y explotación de la zona de riego realizadas por el personal de la comunidad de regantes,
- las labores y tratamientos agrícolas realizadas por los agricultores,
- el transporte de las cosechas producidas desde las parcelas hasta la red de carreteras realizado por los transportistas.

Para esto, suponemos que las parcelas de la zona se distribuyen formando un círculo y los desplazamientos se realizan desde su centro hasta 2/3 del radio, que es la distancia media establecida para todos los desplazamientos realizados, y que resulta se de 2.380 metros. Una vez que sabemos los kilómetros recorridos por cada una de las partes implicadas, podemos calcular el tiempo invertido para realizar los desplazamientos. Este tiempo depende de la velocidad con que se hace el recorrido, y está claro que no se circula a la misma velocidad por un camino con baches y blandones, que por otro que reúna unas condiciones mínimas, exigibles en una zona de producción intensiva, como es el regadío. Hay que resaltar que estamos estableciendo recorridos teóricos mínimos, y que la realidad será que se superen las cifras aquí establecidas.

Los tiempos calculados en realizar los recorridos los valoramos a precio horario de mercado para cada uno de los vehículos y operarios que realizan el trabajo de cada parte y tendremos el coste invertido en transitar por los caminos de la zona.

3.1.1.- Operaciones de mantenimiento y explotación de la zona de riego realizadas por el personal de la comunidad de regantes.

En cada una de las instalaciones de la red de distribución se deben de realizar una vez por año como mínimo las labores de mantenimiento y de comprobación del funcionamiento que recomiendan los fabricantes. El número de instalaciones de nuestra red teórica es de 1.000 unidades.

Para realizar estas operaciones hemos supuesto que la comunidad de regantes empleará un vehículo TT y dos operarios, que revisarán 8 unidades instaladas por día, con una separación media de 120 metros entre cada una de ellas, resultando 125 días de trabajo, y realizando un recorrido de: 2 X 2,38 + 8 X 0,12 X 125 = 715 Km.,

La campaña de riego de será de cinco meses y 150 días de trabajo, en los que hemos previsto que haya que ir una vez por día a cada una de las estaciones de bombeo, por lo que resulta un recorrido de: 2 x 2 x 2,38 x 150 = 1.428 Km.

El recorrido total anual realizado por el equipo de trabajo previsto es de: 715 + 1.428 = 2.143 Km.

3.1.2.- Labores y tratamientos agrícolas realizadas por los agricultores.

Para realizar las distintas labores agrícolas, tratamientos fitosanitarios, riegos y recolección hemos supuesto que el agricultor se desplaza a su parcela 30 veces a lo largo de la campaña, por lo que resulta que cada propietario realiza un recorrido en tractor agrícola de 80 CV de: 30 x 2 x 2,38 = 143 Km.

El recorrido total anual de todos los agricultores es de: 143 X 667 = 95.381 Km.

3.1.3.- Transporte de las cosechas producidas desde las parcelas hasta la red de carreteras realizado por los transportistas.
La cosecha producida en una zona de riego de 4.000 ha se estima en 141.240 toneladas, que equivalen a 3.531 camiones de 40 Tm. de carga, y que tendrán que hacer un recorrido por los caminos para transportar la producción de: 3.531 x 2 x 2,38 = 16.808 Km.   

3.1.5.- Valoración del mantenimiento de caminos.
El mantenimiento de los caminos se ha llevado a cabo hasta la fecha con presupuestos muy pequeños, siendo necesario con mucha frecuencia tener que volver a gastar dinero en el mismo camino una vez transcurrido un periodo demasiado corto.

La supresión del polvo en los caminos es una verdadera necesidad, tanto desde el punto de vista higiénico como del económico, ya que se deposita en la hojas y frutos de los cultivos, obstaculizando la función de la fotosíntesis y provocando por ello un menor crecimiento de las plantas y una producción de peor calidad.

Para un correcto mantenimiento de la red de caminos, es necesaria una buena planificación y una inversión mínima en estas labores. Se considera necesario invertir en ello un 2% de su valor patrimonial según recomendaciones de manuales especializados.

Por otra parte, a la vista de las cifras expuestas, parece razonable invertir en la mejora de los caminos, creando una red viaria estable y segura. Por ello, según estudios de proyectos realizados fuera del ámbito de esta exposición, creemos que una inversión del orden de 35.500 €/Km. nos puede proporcionar caminos estabilizados a base de hormigón triturado y reciclado procedente de la demolición de la red de acequias inservibles después de haber modernizado el sistema de riego. Para valorar las infraestructuras públicas es normal que se haga a largo plazo.

Teniendo en cuenta el coste anual estimado de circulación por caminos en mal estado vemos que la inversión que se realiza en la creación de caminos bien acondicionados se amortiza en un plazo menor de ocho años, y a largo plazo genera un ahorro muy importante 

4.- Conclusiones

Los cálculos expuestos arrojan unas cifras que por sí solas justifican plenamente la conveniencia de invertir en la mejora y modernización de la red de caminos de una zona de riego.

Tener unos caminos seguros y bien acondicionados, no sólo proporcionan las ventajas económicas que ya hemos visto, sino que además aportan otras ventajas: económicas, ambientales, sociales, que son más difíciles de medir.

Económicas son las derivadas del menor número de averías y desgaste de neumáticos de los vehículos que transitan por caminos bien acondicionados; al mismo tiempo los cultivos colindantes con los sitios de paso de vehículos recibirán menos polvo, aumentando la calidad y la cantidad de las cosechas.

El medio ambiente se verá favorecido porque disminuye el nivel de polvo en el aire. Si demolemos las antiguas acequias y las reciclamos como material de estabilización en los caminos modernos, estamos evitando que alguien a quien le suponga un estorbo pueda destruirlas y se puedan convertir en residuos inertes depositados en algún sitio incontrolado o en lugares que reciban basuras y suciedad de cualquier procedencia. También se producirá un menor consumo de combustible en los vehículos al circular a velocidad constante y por consiguiente, un menor nivel de CO2 en el aire.

Es necesario disponer de una red de caminos modernos, bien acondicionados y conservados que proporcionen un tráfico seguro y que a su vez permita crear en ellos lugares adaptados a la necesidad de recogida de residuos procedentes de la agricultura con el fin de dirigirlos a los puntos legalizados para recibirlos de forma controlada.

Los costes expuestos no son visibles hasta que se realiza un estudio de los mismos con relativa profundidad, ya que quedan difuminados entre todos los usuarios y nadie tiene conciencia clara del valor de los mismos, pero esto no evita que se produzcan, empobreciendo por consiguiente la agricultura de la zona y a la gente que vive de ella. 


 Fuente: XXIX Congreso Nacional de Riegos - Córdoba - España - 7 - 8 de junio de 2011
INFRAESTRUCTURAS COMPLEMENTARIAS Y NECESARIAS EN ZONAS DE REGADÍO MODERNIZADAS. - Bernal Calero, E., Gascón Gómez de Ramón, M., De la Rosa Bonsón, D., Martínez Martín, V. 


Infraestructuras complementarias y necesarias en zonas de Regadío Modernizadas