Gusano cabezudo, Capnodis tenebrionis Linnaeus, 1758, métodos compatibles con la agricultura ecológica para el control de esta plaga polífaga.

Gusano cabezudo, Capnodis tenebrionis Linnaeus, 1758, métodos compatibles con la agricultura ecológica para el control de esta plaga polífaga.

1. Introducción
1.1. Descripción del problema 
1.2. Posible aplicación de herramientas de prevención y control de C. tenebrionis en fruticultura ecológica 

2. Objetivos del proyecto 

3. Actividades realizadas y resultados
3.1. Evaluación de barreras físicas y repelentes para la prevención del ataque de C. tenebrionis (grupo INIA) 
3.1.1. Recogida de adultos en el campo y mantenimiento en el laboratorio
3.1.2. Ensayos de evaluación de barreras físicas 
3.1.3. Ensayos de repelencia/disuasión de superficies tratadas con caolín y/o aceites esenciales 
3.1.4. Evaluación en laboratorio de la repelencia y/o toxicidad de varios tratamientos sobre la dieta natural y su posible efecto sobre la longevidad y fertilidad de los insectos 
3.2. Investigación y puesta a punto de entomopatógenos para el control biológico de C. tenebrionis (grupos de Córdoba y Badajoz)
3.2.1. Aislamiento de entomopatógenos (grupo de Córdoba)
3.2.2. Obtención de los inóculos (grupo Universidad de Córdoba)
3.2.3. Bioensayos de actividad insecticida de aislados de Beauveria bassiana (grupo Universidad de Córdoba) 
3.2.4. Investigación y puesta a punto de entomopatógenos para el control biológico de C. tenebrionis (grupo de Badajoz)
3.3. Investigación de la eficacia de trampas refugio para captura de adultos invernantes de C. tenebrionis. (grupo de Badajoz) 
3.3.1. Determinación de los refugios de invernación de los adultos de C. tenebrionis en plantaciones de frutales parasitados por el insecto. Captura de adultos
3.3.2. Ensayo para comprobar el poder insecticida de varios insecticidas mediante pulverización y espolvoreo contra adultos de C. tenebrionis (L.) 
3.3.3. Mejora de la dieta artificial utilizada comúnmente para la alimentación artificial de larvas de C. tenebrionis 
3.3.4. Ensayo para valorar la eficacia de tres tratamientos contra larvas neonatas de C. tenebrionis en el suelo 
3.4. Estudio de semioquímicos implicados en el comportamiento de C. tenebrionis. (Universidad de Jaén)
3.4.1. Aislamiento e Identificación de componentes volátiles emitidos por hospedantes vivos, con lo que conseguimos un perfil volátil real emitido por especies del género Prunus
3.4.2. Bioensayos de compuestos candidatos a inducir un comportamiento determinado entre individuos adultos. Ensayos de arena y/o túnel de viento
3.4.3. Ensayos de campo con trampas cebadas con distintos compuestos/mezcla
3.4.4. Identificación de componentes presentes en distintas partes de
los adultos macho y hembra de C. tenebrionis 
3.4.5. Instalación en campo de distintos componentes y mezclas procedentes de insectos y hospedantes. Uso de distintos diseños de trampas, utilizando la variable cromática como posible punto crítico

4. Agradecimientos 

5. Conclusiones 

6. Publicaciones y otros trabajos de difusión de los resultados 

Ver completo el trabajo del índice de arriba en Investigación de métodos compatibles con la agricultura ecológica para el control del “Gusano cabezudo” (Capnodis tenebrionis (Linnaeus, 1758), cuya introducción se puede ver a continuación:

1. INTRODUCCIÓN

1.1. Descripción del problema
El coleóptero Capnodis tenebrionis (Linnaeus 1758) (Buprestidae), conocido comúnmente como “gusano cabezudo”, constituye una de las plagas más importantes de los frutales de hueso y en menor medida de los frutales de pepita en todo el área mediterránea. En España los daños más considerables se citan en cerezo, albaricoquero, almendro, melocotonero y ciruelo y su incidencia es especialmente importante en las zonas mediterráneas de cultivo (Levante, Baleares y Andalucía), en el Norte de Extremadura y ocasionalmente en Aragón. El daño lo producen por una parte los escarabajos adultos (Figura 1) en los brotes tiernos principalmente, de los que se alimentan durante todo el periodo activo, royendo la corteza, yemas y peciolo de las hojas, que caen al suelo denunciando su presencia. Aunque en árboles grandes estos daños suelen ser pequeños; en árboles jóvenes la defoliación de los mismos, durante el verano, llega a comprometer seriamente su vida. Pero el daño más importante es el que provocan las larvas (Figura 1) al alimentarse de las raíces y el cuello de los frutales: los adultos hacen la puesta en el suelo en la zona cercana al pié de los árboles y la larva penetra hasta encontrar las partes subterráneas de los árboles, de las que se alimenta formando galerías en la zona subcortical. A veces, según como el insecto vaya destruyendo los haces vasculares del frutal, éste va presentado una anticipada decrepitud, bien lateral o bien total, terminando por morir prematuramente (Figura 1). Hay numerosas citas de plantaciones enteras destruidas por este insecto y la incidencia es mayor en plantaciones de secano, ya que la humedad del suelo es un factor limitante de la plaga al producir la muerte de huevos y larvas neonatas. De hecho es en los años de sequía cuando adquiere mayor importancia la plaga. La aplicación de riegos a manta y las labores de suelo eran consideradas prácticas eficaces para prevenir la plaga. En las modernas plantaciones de riego localizado, donde el suelo permanece seco y sin labrar junto al tronco de los árboles, el problema toma una relevancia importante.  

El periodo de actividad de los adultos se extiende a lo largo de toda la primavera, el verano y el otoño. Las poblaciones de adultos están constituidas por los insectos invernantes y los recién salidos del suelo. Las observaciones realizadas permiten concluir que los adultos invernantes emergen del suelo desde finales de julio hasta mediados de septiembre (según las zonas) y el 6 periodo de puesta va desde mitad de primavera hasta el final del verano. Las larvas suelen completar el ciclo en dos años. Los periodos tan largos de actividad y puesta en los adultos y los hábitos endófitos y subterráneos de las larvas hacen que sea extraordinariamente difícil controlar con eficacia esta plaga. Si los problemas ocasionados por el “Gusano cabezudo” son muy graves para casi la generalidad del sector de cultivadores de frutales de hueso, lo es todavía mucho más en el caso de plantaciones con sistema de producción ecológica, ya que al no estar permitido en este sistema la utilización de insecticidas de síntesis, no hay disponible ninguna estrategia de control.

En la actualidad los métodos disponibles para el manejo de la plaga incluyen:

a) Métodos indirectos o de prevención:
• Quema del material vegetal afectado.
• Uso de láminas de polietileno enterradas en torno a la base de los árboles para impedir la penetración de las larvas.
• Riego a manta de los árboles con riesgo de ataque para evitar la puesta y destruir huevos y larvitas.
• En las plantaciones de riego localizado, mantenimiento de la humedad en la base del tronco de los árboles durante el periodo de puesta.

b) Métodos directos de control:
• Tratamientos químicos contra los adultos: consiste en aplicar en pulverización un insecticida sobre la copa de los árboles en las épocas en que éstos acuden a comer del follaje. Se recomiendan dos tratamientos, uno en primavera (mayo, junio), cuando los adultos invernantes acuden a comer antes de hacer la puesta y otro en otoño (septiembre) contra los de la nueva generación. Según la literatura los insecticidas más indicados son los activos por ingestión, principalmente fosforados y carbamatos. La mayoría de estos productos ya no están autorizados, ni siquiera en los sistemas de producción convencional.
• Tratamientos químicos contra las larvas: tratando el suelo en la zona próxima al pie con insecticidas mediante espolvoreo o pulverización. El momento idóneo para esta aplicación es el de la eclosión de las puestas, que suele ser desde principios de julio hasta mediados de agosto. De los productos recomendados en la bibliografía para estos tratamientos (lindano, chlorpyrifos isofenfos + foxim, cipermetrina, fipronil) la mayoría ya están fuera del registro y ninguno de ellos es compatible con la Agricultura Ecológica. Dada la dimensión del problema y la creciente implantación de sistemas de producción ecológica de frutales, se hace necesario el desarrollo de métodos alternativos al uso de insecticidas de síntesis que controlen con eficacia esta plaga.

1.2. Posible aplicación de herramientas de prevención y control de C. tenebrionis en fruticultura ecológica.

Control biológico
Debido a la dificultad de controlar esta especie con insecticidas químicos, se hace necesario el desarrollo de alternativas biológicas. Se han citado algunos parasitoides y depredadores naturales de esta especie, pero parece que su papel es secundario y por si mismos no son capaces de controlar la plaga. El uso de patógenos es una técnica viable en la lucha contra plagas que está alcanzando cada vez mayor valor por tratarse de medidas de control respetuosas con el medioambiente y que colaboran a la sostenibilidad de los ecosistemas. Debido a que los hongos y los nematodos entomopatógenos penetran en el insectos huésped a través del tegumento y que muchos de ellos utilizan el suelo como sustrato de supervivencia e invasión, ambos grupos pueden ser 7 capaces de prevenir la colonización de las raíces por las larvas neonatas de C. tenebrionis y, por tanto, evitar los daños causados por esta especie.

Uso de semioquímicos
La presencia de compuestos semioquímicos se ha estudiado en numerosas familias de coleópteros. Entre los distintos tipos de feromonas, existen las de agregación, que son emitidas por un sexo (normalmente los machos) y que sirven como señal para sus conspecíficos de ambos sexos induciéndoles un comportamiento agregativo, con la finalidad de protegerse, reproducirse, alimentarse o un conjunto de ellas. Las feromonas sexuales son emitidas por un sexo e indican al otro sexo la localización de potenciales parejas para la cópula. Estas suelen ser emitidas por las hembras, cuando se tratan de corto alcance o contacto (comunes en Cerambícidos). En el caso de las de largo alcance, a veces son emitidas por los machos. En general, el mecanismo químico de la agregación suele ser mucho más complejo que el que sólo induce un comportamiento sexual; ya que suelen interactuar mezclas multicomponente de metabolitos secundarios procedentes de plantas y los procedentes de los propios insectos. El uso de estos semioquímicos para manipular el comportamiento de coleópteros ofrece muchas posibilidades en el control de plagas mediante varias estrategias como el trampeo masivo, confusión sexual (mating disruption) y programas Push/Pull. Estos atrayentes también pueden utilizarse para estudiar los movimientos de plagas hacia zonas de riesgo en el caso de insectos con vuelos de amplio recorrido (monitoring). En especies que se agregan en gran número, como podría ser el caso de C. tenebrionis, según observaciones en campo, el trampeo masivo mediante un atrayente efectivo podría tener un gran impacto agronómico pudiendo ser una técnica viable como herramienta para el control de las poblaciones de este bupréstido. Esto ya se ha conseguido por ejemplo en escolítidos. En el caso de que C. tenebrionis utilizara una feromona sexual, también se podría usar ésta mediante la estrategia de trampeo masivo. A pesar de los trabajos y estudios realizados en varias familias de Coleópteros, no existían antes de este estudio referencias sobre la existencia y el tipo de posibles feromonas utilizadas por las especies de la familia Buprestidae. Sólo existía una referencia de una feromona emitida por las hembras de Agrilus planipennis, aunque también está presente en las emisiones de los machos. Este desconocimiento obligaba a tratar el estudio desde diferentes estrategias para estudiar los distintos tipos posibles de feromonas. Por ello se propuso llevar a cabo dos estudios paralelos para tratar de determinar la existencia de feromonas de contacto (feromonas sexuales de corto alcance), y por otro lado feromonas sexuales o de agregación de largo alcance.

Uso de barreras físicas
El uso de láminas de polietileno enterradas en torno a la base de los árboles había sido propuesto como otra posible forma de prevenir los ataques de las larvas C. tenebrionis. Los adultos hacen la puesta, pero las larvas no logran alcanzar la parte subterránea del árbol y mueren. Aunque el coste en mano de obra hace que este método sea difícilmente aplicable en estas plantaciones de secano, como el almendro, donde los márgenes económicos son muy reducidos, si tendría posibilidad en cultivos más rentables como ciruelo, albaricoquero, cerezo y melocotonero. Por ello era de interés estudiar esta estrategia de cara a integrarla en el manejo de la plaga, estudiando la eficacia de distintos materiales hoy disponibles.

Uso de repelentes
El hecho de que C. tenebrionis realice la puesta en la base del tronco o en la tierra a poca distancia del mismo, nos hacía pensar en la conveniencia de investigar la eficacia de repelentes o disuasorios para evitar la puesta de las hembras y de esta manera prevenir el ataque de las larvas. Ya Del Cañizo en los años 50 postulaba la utilización de “insectífugos” contra el C. tenebrionis mencionando experiencias llevadas a cabo impregnando los troncos con una mezcla de alquitrán, naftalina y cal viva. En la Agricultura Ecológica está autorizado el uso de una gran gama de productos repelentes de plagas entre los que se incluyen decocciones de hierbas, extractos de plantas y minerales y aunque muchos de ellos se utilizan de forma muy generalizada aún no se ha estudiado suficientemente su eficacia. En el caso de C. tenebrionis no existe aún ningún estudio sobre el efecto que sobre ellos pueden tener este tipo de sustancias. Otro producto autorizado en Agricultura Ecológica e interesante para incluir en estas investigaciones sobre efectos de repelencia en adultos es el caolín, un mineral del tipo de los aluminosilicatos, de color blanco, no poroso, poco abrasivo, de grano fino y con forma de lámina, que se dispersa fácilmente en agua y es químicamente inerte en un amplio rango de pH. Además según la bibliografía no tiene efectos negativos sobre la salud humana ni sobre el medio ambiente y el desarrollo de resistencia en los insectos plaga es poco probable debido a su modo de acción. El mayor éxito en control de plagas se ha conseguido en el caso de homópteros como la psila del peral y las plagas del olivo Bactrocera oleae (Gmel.) y Prays oleae (Ber.), sobre las que parece demostrar tener un importante efecto disuasorio de la puesta. No se sabe muy bien cuál es su mecanismo de acción: según una hipótesis los insectos son incapaces de reconocer la planta u órgano huésped cuando está cubierto con el caolín, por otro lado se cree que los insectos son repelidos debido a que la superficie tratada les resulta desagradable. El resultado observado es una reducción de la alimentación y la puesta sobre los huéspedes tratados.

Empleo de trampas refugio
Según la bibliografía una de las características de este insecto es su capacidad de refugiarse durante el invierno, para retornar a su actividad en primavera. En general en la naturaleza, los refugios citados se encuentran en el suelo, formados por hierba seca, piedras, pilas de leña seca, fisuras del suelo, hojas secas o cualquier otro sustrato que le pueda dar protección. Esta característica permitía aventurarse al inicio del proyecto por el camino de la determinación de un refugio trampa en la zona de goteo del árbol, tal y como se hace con otros coleópteros.

Ver completo el trabajo de la introducción de arriba en Investigación de métodos compatibles con la agricultura ecológica para el control del “Gusano cabezudo” (Capnodis tenebrionis (Linnaeus, 1758)

 

 Gusano cabezudo - Capnodis tenebrionis  Linnaeus, 1758