El suelo de la agriultura como medio biológico en es un medio vivo, en el que la materia orgánica se va descomponiendo gracias a la intensa actividad microbiana que tiene lugar en él. El agricultor debe procurar que el contenido de materia orgánica del suelo agrícola no se reduzca y que desarrolle una gran actividad biológica que favorezca su transformación.

La vida en el suelo agrícola

En el suelo de la agricultura viven, además de las plantas, micro y macroorganismos, tales como bacterias, algas, hongos, nematodos, lombrices, etc. La biomasa microbiana es muy relevante, estimándose que puede ascender a unos 1.000-3.000 kg de peso seco por hectárea, en los primeros 20 cm.

La actividad y población de estos microorganismos varía en función de la textura del suelo, pH, temperatura y suministro de agua, oxígeno, carbono y nitrógeno.

Los microorganismos del suelo en agricultura:

Las lombrices, excavan galerías en el suelo y se alimentan de restos orgánicos descompuestos. Mejoran la estructura y solubilizan los elementos nutritivos.

Las bacterias intervienen en las transformaciones que sufre el nitrógeno: amonización, nitrificación y desnitrificación. Las del género Rhizobium, que viven en simbiosis con las raíces de las leguminosas, fijan el nitrógeno del aire.

Los hongos pueden degradar compuestos orgánicos muy resistentes y las micorrizas proporcionan, en simbiosis con las raíces de algunas plantas, un aumento.

 

Actividad biológica y La vida en el suelo agrícola