lentejas y leguminosas de grano

Las Necesidades nutricionales y Papel de los nutrientes y Extracciones en Lentejas y Leguminosas de grano.

El nitrógeno en las leguminosas está directamente ligado a la presencia de Rhizobium sp., bacteria fijadora de este nutriente que actúa en simbiosis con dicho cultivo, lo que en principio haría que no fuera necesaria su aportación en la mayoría de los suelos españoles. Las leguminosas, en su primera fase de cultivo, hasta que no se ha producido la simbiosis con el Rhizobium sp., se comporta como cualquier planta que tiene que obtener nitrógeno de la solución del suelo. La aplicación de pequeñas dosis de nitrógeno en la primera fase de la formación de la plántula, como mínimo del orden de 25 kg N/ha, es especialmente recomendada en períodos fríos y cuando las condiciones medioambientales no son favorables a la simbiosis. En la tabla 18.3 se recogen las especies de Rhizobium y las plantas a las que nodula. La especificidad existe no sólo entre leguminosa- Rhizobium sino también a nivel de raza, aunque en ocasiones varios géneros de leguminosas comparten la misma bacteria. En países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Canadá, donde las leguminosas alcanzan especial importancia, se seleccionan razas de Rhizobium para las nuevas variedades. Es importante conocer la existencia y concentración en el suelo del Rhizobium sp. adecuado a la leguminosa de nuestra elección a través de un laboratorio especializado, especialmente cuando hayan pasado muchos años sin presencia de leguminosas en la parcela. De ello va a depender nada menos que la fertilización nitrogenada.

El fósforo estimula el desarrollo del sistema radicular, del tallo, de la floración, y consecuentemente el número de vainas y granos, habiéndose comprobado que su aplicación como abonado de fondo aumenta el peso de los nódulos del Rhizobium sp. Para el cálculo de la cantidad a aplicar, debe tenerse en cuenta la retrogración que sufre este elemento, especialmente en terrenos calizos y la adsorción del suelo proporcional al contenido de arcilla. La aplicación del fósforo es más efectiva cuando el contenido de este elemento en el fertilizante sea soluble en agua y en citrato amónico.

El potasio favorece la síntesis de los hidratos de carbono y la formación de proteínas, los dos componentes más importantes de las leguminosas de grano. Interviene en la regulación de la transpiración y su aplicación favorece la resistencia a la sequía, heladas y enfermedades criptogámicas, y de igual forma que el fósforo estimula la formación de nódulos y el desarrollo del sistema radicular.  

Cuando se presentan deficiencias de azufre, el aporte del orden de 20 kg/ha en los cultivos que entran en la alternativa serán suficientes. La aplicación de azufre puede llevarse a cabo a través de fertilizantes que contengan este elemento, como los superfosfatos de cal o los abonos complejos que lo contengan.

La deficiencia de magnesio produce clorosis, primero en las hojas más viejas avanzando a las más jóvenes, en los momentos próximos a la floración. La aplicación de magnesio será necesaria cuando el suelo contenga menos de 0,5 meq de magnesio disponible por 100 mg de suelo.

También es importante prestar atención a los micronutrientes;

La deficiencia en boro provoca abortos florales y vainas semillenas.

Las deficiencias en manganeso se presentan en suelos con pH superior a 6,8 de tipo orgánico y mal drenados. Los síntomas se manifiestan en forma de clorosis.

La corrección de la deficiencia en molibdeno se suele efectuar impregnando la semilla antes de la siembra con goma arábiga y 35 g/ha de molibdato sódico.

A continuación se indica el pH óptimo para el cultivo de las diferentes leguminosas de grano:

Cultivo | pH óptimo
Judías secas | 4,5-7,5
Habas secas | 5,0-8,0
Lentejas | 5,5-8,0
Garbanzos | 6,0-9,0
Guisantes secos | 5,5-8,5
Veza | 5,8-8,0
Yeros | 6,0-8,5
Altramuz | 5,5-6,8

 

Extracciones del cultivo Las extracciones medias de las diferentes leguminosas de grano son del orden de:

Nitrógeno = 40-90 kg N/ha;
Pósforo = 20-50 kg P2O5/ha;
Ptásio = 30-90 kg K2O/ha

A continuación se relacionan las extracciones de nutrientes de las diferentes leguminosas de grano

Cultivo  N  P2O5  K2O
Judías secas  50 20 32
Habas secas  60 17 45
Lentejas  47 8 12
Garbanzos  45 8 35
Guisantes secos  43 20 30
Veza  45 15 26
Yeros  36 10 13
Altramuz  85 21 43

 

Necesidades nutricionales y Papel de los nutrientes y Extracciones en Lentejas y Leguminosas de grano