El Mal vinoso, Rhizoctonia violacea Tul., es la segunda enfermedad en importancia del Azafrán en Castilla-La Mancha, tras en Fusarium que es la más endémica.

Este patógeno de Mal vinoso, Rhizoctonia violacea Tul. ataca al corno de azafrán provocando manchas purpúreas, violáceas o negruzcas que llegan a pudrir el crono. En el interior de éste se originan masas escleróticas blanquecinas, salpicadas en un amasijo de puntos violáceos y rojizos; el corno va paulatinamente ablandándose hasta descomponerse por completo.

Los síntomas característicos de la enfermedad se manifiestan en el corno mediante la presencia externa de una malla de filamentos violáceos, de color semejante al vino, de ahí su nombre. A los "bulbos" afectados se les conoce como "Cebollas borrachas".

La malla filamentosa va deteriorando gradualmente las túnicas del órgano, penetrando en su interior y pudriendo totalmente el mismo. Una vez afectada, la planta se deteriora rápidamente.

Exteriormente la infección se detecta rápidamente, cuando se comienzan a ver manchas amarillentas en los foliolos y producirse un debilitamiento progresivo de la vegetación que se debilita y disminuye. Al tirar de una planta enferma se arranca con facilidad, al desprenderse el crono (bulbo) carcomido de la corona o cilindro central.

Medidas de Culturales y preventivas que contribuyan a limitar los riesgos de la presencia de la enfermedad en el cultivo, como pueden ser: 

-  Plantación de bulbos sanos
-  Terreno sano, sin cultivos precesores susceptibles de haber padecido la enfermedad como: alfalfa, zanahoria, remolacha, rábano, apio, espárrago.
-  Establecimiento de cultivos mejorantes rotativos adecuados como pueden ser cereales o leguminosas; 
-  La desinfección de suelos y y del los cronos "bulbos" mediante el empleo de fungicidas.

Ver: Desinfección de Cornos de Azafrán y control de problemas Fitosanitarios del suelo.

 

Mal vinoso del Azafrán, Rhizoctonia violacea Tul.