Cultivo de la Berenjena

Cultivo de la berenjena, descripción de la planta y técnicas de cultivo, plantación, poda y entutorado, riegos, plagas y enfermadades, etc.

 

Vídeo Cultivo de la berenjena. 1ª parte:

 

Vídeo Cultivo de la berenjena. 2ª parte:

 

Texto del Vídeo Cultivo de la berenjena. 1ª parte

La berenjena es una hortaliza perteneciente a la familia de las solanáceas, cuyo nombre científico es Solanum melongena.

Es una planta herbácea, aunque sus tallos presentan tejidos lignificados que le dan un aspecto arbustivo y anual. La planta de berenjena posee un sistema radicular potente y muy profundo.

Los tallos son fuertes, pilosos-espinosos, de crecimiento determinado cuando se trata de tallos rastreros, o de crecimiento indeterminado cuando son erguidos y erectos. El tallo principal presenta entrenudos cortos, bifurcándose éste en tallos secundarios que parten de las axilas de las hojas.

Las hojas, están insertas de forma alterna en el tallo. Presentan un peciolo largo, son grandes, enteras, ovaladas y con nerviaciones que presentan espinas. El envés de las hojas, está cubierto de una vellosidad grisácea.

Las flores que se disponen de forma péndula, pueden aparecer solitarias o en ramilletes de 3 a 5 flores. Éstas poseen entre 5 y 7 sépalos de color verde y el mismo número de pétalos extendidos y de color violeta. Los estambres presentan anteras muy desarrolladas de color amarillo que se sitúan por debajo del estigma, dificultando así la fecundación directa.

El fruto, es una baya alargada o globosa, de color negro, morado, blanco o blanco jaspeado de morado o verde y presenta pequeñas semillas de color amarillo.

Clima. La berenjena es un cultivo de climas cálidos y secos, por lo que se considera uno de los más exigentes en calor. Es una planta que soporta bien las temperaturas elevadas, siempre que la humedad sea adecuada. Tolera hasta 40-45ºC, aunque la temperatura media debe estar comprendida entre 23-25ºC.

En cuanto a la humedad relativa óptima, oscila entre el 50% y el 65%. Humedades relativas muy elevadas favorecen el desarrollo de enfermedades aéreas y dificultan la fecundación.

La berenjena es una planta muy exigente en luz, requiriendo de 10 a 12 horas.

En relación al suelo, es poco exigente, no obstante, los suelos más adecuados para su cultivo son los francos y profundos. En suelos arcillosos pueden presentarse problemas de asfixia radicular. Los valores óptimos de pH del suelo oscilan entre 6 y 7, aunque en suelos enarenados puede cultivarse con valores de pH comprendidos entre 7 y 8,5. En suelos ácidos se presentan problemas de crecimiento y producción.

En referencia a la salinidad del suelo y del agua de riego, la berenjena es menos resistente que el tomate y más que el pimiento.

 

Texto del Vídeo Cultivo de la berenjena. 2ª parte

La plantación de berenjena en invernadero se lleva a cabo con plántulas procedentes de semillero.

El trasplante al terreno definitivo tiene lugar a los 45-50 días tras la siembra en semillero, cuando la planta tiene de 4-6 hojas verdaderas y unos 10-12 cm de altura. Para el trasplante, se abren los hoyos y una vez colocado el cepellón se cubre de tierra y se da un riego que afiance las plantas y facilite su arraigo. El marco de plantación se establece en función de la variedad cultivada, del sistema de cultivo, del ciclo de cultivo y del número de brazos a dejar en la poda de formación.

Una vez arraigada la planta y hasta el cuajado de los primeros frutos, los riegos se distanciarán lo máximo posible, con el fin de favorecer que el sistema radical explore el suelo en profundidad y procurar que el desarrollo vegetativo no sea muy rápido, ya que un desarrollo exuberante traería consigo dificultades en la floración y fecundación de las flores.

Aproximadamente a los 40-50 días del trasplante, tiene lugar la poda de formación, con ella se limita el número de tallos con los que se desarrollará la planta, normalmente 2, 3 ó 4.

El "entutorado" mantiene la planta erguida, mejora la aireación general de la misma, favorece el aprovechamiento de la radiación y la realización de las labores culturales.

El deshojado, consiste en quitar las hojas que se insertan por debajo de la "cruz" así como las hojas senescentes, facilitando así la aireación y mejorando el color de los frutos.

También es necesario realizar un aclareo de frutos, eliminando los deformados o dañados por plagas o enfermedades.

Normalmente la primera inflorescencia aparece en la "cruz" de la planta, aproximadamente a los 25-30 días tras el trasplante.

Para mejorar la polinización de las flores, se introducen en el invernadero colmenas de Bombus terrestris.

Tras la fecundación de la flor, comienza a desarrollarse el ovario, transformándose en fruto. A partir de este momento, las necesidades de agua aumentan y el riego debe ajustarse a la demanda del cultivo según la evapotranspiración del mismo.

En cuanto a la nutrición, hay que cuidar la fertilización nitrogenada con el fin de evitar un excesivo desarrollo vegetativo.

Entre la principales plagas que afectan a la berenjena podemos encontrar la mosca blanca y el trips. Para el control biológico de estas plagas se realizan sueltas de fauna auxiliar, siendo los más utilizados Amblyseius swirskii y Nesidiocoris tenuis.

Dependiendo del cultivar y de la temperatura, el periodo desde floración a cosecha puede ser de 10 a 40 días.

La recolección se realiza cuando el fruto aún no ha alcanzado la madurez fisiológica, ya que la presencia de semillas en los frutos amarga el paladar.

Los frutos se deben cortar por la mañana, a ser posible, exento de humedad, empleando siempre tijeras de podar para no causar desgarros y dejando al menos un centímetro de pedúnculo.

 

Cultivo de la berenjena