Exceso de nitrógeno en la nutrición de la vid

El Nitrógeno es un macronutriente fundamental para el desarrollo vegetativo de la vid. Pero el exceso de N se ha convertido en uno de sus mayores inconvenientes para una viticultura moderna y de calidad. La consecuencia principal del exceso de nitrógeno es el aumento del vigor que se manifiesta rápidamente en el estímulo del desarrollo vegetativo de la vid.

El aumento del vigor supone una mejora de la fertilidad de las yemas y un aumento del peso de la baya y del racimo, lo que unido a la tentación de aumentar la carga en la poda como consecuencia del incremento del vigor, elevan considerablemente los rendimientos. Por otro lado, conduce a un deterioro del microclima de hojas y racimos, y a la estimulación del crecimiento vegetativo, dificultando así los procesos de agostamiento y maduración de la uva, con consecuencias negativas en la calidad

La asociación de un mal microclima y el aumento del peso y la compacidad de racimos, potencian el desarrollo de la podredumbre del racimo (Botritis) y dificulta su tratamiento.

Asimismo, como efectos negativos que se derivan del exceso de nitrógeno, también podemos citar: el corrimiento en variedades sensibles a este accidente, la clorosis, el aumento del riesgo de carencia de potasio y de las necesidades de agua, la presencia en el vino de un mayor contenido de compuestos no deseables para la salud (carbamato de etilo, aminas biógenas, etc.), y la alteración de las cualidades organolépticas de los vinos.