El Potasio es un macroelemento fundamental en la nutrición de la vid pero su exceso tiene consecuencias muy negativas en la calidad de los vinos, por alimentación potásica elevada de las viñas.

En los últimos años, los enólogos han mostrado su preocupación por la disminución de la acidez y el aumento del pH en los vinos. Entre los argumentos que se esgrimen para justificar este problema, se cita la intensificación de la nutrición de potasio.

La insuficiente acidez conduce a vinos "planos", vinos sensibles a oxidaciones y precipitaciones, con escasa valoración organoléptica, obligando a desarrollar una importante enología correctiva. Los aportes generosos de potasio en el abonado de la viña han contribuido, sin duda, a agravar el problema.

Pero hay que tener en cuenta que existen otros factores culturales, relacionados con la mayor o menor absorción de potasio, que tienen una clara incidencia en la acidez, como la fertilidad del suelo, utilización del riego, capacidad selectiva de absorción de potasio de los diferentes portainjertos, diferente aptitud de las variedades para acumular y traslocar potasio, altas densidades de plantación o técnicas de mantenimiento de suelo que facilitan la instalación superficial del sistema radicular (aplicación de herbicidas).

Exceso de nitrógeno en la nutrición de la Vid