A continuación se dan unas pautas y recomendaciones para el Abonado de la Vid, tanto Abonado de Plantación como de Abonado de Mantenimiento, considerando los Abonados Orgánicos y los Abonados Minerales.  

En términos generales, la fertilización del viñedo resulta compleja, habida cuenta de la amplia gama de factores de la producción vitícola (medio, planta y técnicas de cultivo) con incidencia en la nutrición mineral, y la consideración general del viñedo como un cultivo de secano, perenne y leñoso, características que limitan el desarrollo y la respuesta del abonado.

ABONADO DE PLANTACIÓN

Abonado orgánico

La aplicación de 25 Tm/ha de un estiércol tradicional, distribuido superficialmente y enterrado mediante labores superficiales, podría ser una referencia a tener en cuenta.

Cuando concurren circunstancias tales como niveles elevados de Materia Orgánica, condiciones favorables para su mineralización y aplicación de Materia Orgánica poco estable y de relación C/N baja, que suponen una importante disponibilidad de nitrógeno, es aconsejable suprimir el aporte de Materia Orgánica, o reducir la dosis a niveles de 10 t/ha, con una Materia Orgánica de relación C/N elevada.

Abonado mineral

Una propuesta general para el abonado mineral de fondo puede responder a los siguientes intervalos: 100-400 kg de Fósforo (P2O5)/ha, 200-600 kg Potasio(K2O)/ha y 50-150 kg Magnesio (MgO)/ha. Los niveles más elevados se corresponden con suelos poco fértiles y/o de textura arcillosa.

En el caso concreto del potasio, las cantidades deberán reducirse en suelos ricos en este elemento, sueltos, de reacción ácida y siempre que se prevea una situación favorable para la carencia de magnesio (antagonismo).

El nitrógeno no se aconseja en el abonado de plantación, para evitar posibles pérdidas y los efectos negativos que se deducen del exceso de vigor en plantaciones jóvenes, como el mal agostamiento y el desequilibrio entre parte aérea y sistema radicular. 

Con respecto a la aplicación de los abonos minerales, si se realiza subsolado como labor preparatoria del terreno, se distribuyen en superficie y se entierran con una labor superficial. Si por el en su lugar se practica una labor de desfonde, los abonos se reparten en superficie y se incorporan en profundidad.

En el caso de que el cultivo anterior fuera viña, y ésta no manifestara síntomas de desequilibrios nutricionales y hubiera sido objeto habitualmente de un aporte regular de abonos orgánicos y minerales, se podría prescindir de la fertilización de fondo.

Aunque la mayor parte de los suelos dedicados al cultivo de la vid presentan valores de pH más bien alcalinos, en ocasiones se requieren enmiendas de tipo mineral ("encalado") para la corrección del bajo pH que caracteriza a los suelos ácidos (pH<6). Para ello, se pueden realizar aportes entre 2.000 kg CaO/ha en suelos arenosos y 6.000 kg CaO/ha en suelos muy arcillosos. En el caso de suelos "sódicos", aportes de MO, azufre y yeso pueden ser aconsejables.

ABONADO DE MANTENIMIENTO

A la hora de estimar la dosis de abonado, es importante tener en cuenta el objetivo de la explotación vitícola (calidad versus cantidad), el balance nutricional, los factores con incidencia en la nutrición, así como los métodos que nos permiten valorar el nivel de nutrición.

El análisis y el diagnóstico foliar han tomado protagonismo a la hora de detectar desequilibrios nutricionales y racionalizar la fertilización. Nuestra propuesta metodológica pasa por la toma de muestras durante el envero, recogiendo hojas opuestas al segundo racimo y analizando limbos y/o pecíolos, según el fin que se persiga. Desde nuestras experiencias en la variedad Tempranillo, los datos de acontinaución nos acercan a los valores medios de macroelementos (% sms) y oligoelementos (ppm) en limbo y pecíolo durante el envero.

Limbo N (%) 2,1-2,3  |  P (%)  5 0,13-0,17   |   K (%)  0,65-0,97 |  Ca (ppm) 3,11-3,69   | Mg (ppm) 0,36-0,51 |  Mg (ppm) 69-119  |  B (ppm) 29-42

Pecíolo N (%) 0,42-0,51  |  P (%) 0,07-0,12   |   K (%) 0,94-2,16  |  Ca (ppm) 2,02-2,55  |  Mg (ppm) 0,73-1,1 |  Mn (ppm) 21-74  |  B (ppm) 33-41

Abonado orgánico

En términos generales, la aportación de 10 t/ha de un estiércol clásico, satisface las necesidades y las pérdidas de Materia Orgánica anuales, que se estiman entre 300 y 1.200 kg/ha, según las condiciones naturales y de cultivo.

La incorporación de sarmientos puede llegar a compensar cerca del 40% de la pérdida anual de materia orgánica, aportando en nuestras condiciones de cultivo un valor fertilizante medio por hectárea de: 7 kg de Nitrógeno, 2 kg de Fósforo P2O5, 8 kg de Potasa K2O, 9 kg de Calcio CaO y 2 kg de magnesio MgO.

No deja de ser frecuente diferir en el tiempo y en el espacio los aportes de Materia Orgánica, utilizando enmiendas orgánicas de estabilidad media-alta, aplicadas preferentemente en superficie, con suficiente antelación y enterradas mediante labores superficiales.

Aparte de la utilización de estiércoles tradicionales, se puede optar por una amplia gama de especialidades comerciales con base muy diversa, sin olvidar otras fuentes de materia orgánica como lo son las cortezas, la paja, los restos vegetales y los subproductos de la vid, utilizando sarmientos y orujos, bien sea incorporados directamente o compostados previamente. El compost urbano y los lodos de depuradora, no encuentran suficiente acomodo en el cultivo de la vid.

Correctores biológicos y ácidos húmicos y fúlvicos completan este apartado, contribuyendo a mejorar la actividad biológica del suelo y la absorción de nutrientes.

Abonado Mineral

A continuación en artículos aparte tratamos las recomendaciones abonado en vid para:
Abonado con Nitrógeno en la vid
Abonado con Fósforo en la vid
Abonado con Potásio y Magnesio en la vid
Abonado con Microelementos en la vid
Abonado con Fertirrigación en la vid

A modo de referencia, y teniendo en cuenta las consideraciones realizadas a lo largo de la exposición anterior, a continuación se cifran recomendaciones medias de abonado de mantenimiento en viñedo, en función al rendimiento.

Abonado Mineral de mantenimiento del viñedo en Kg/Ha

A modo de referencia, y teniendo en cuenta las consideraciones realizadas anteriores, a continuación se cifran recomendaciones medias de abonado de mantenimiento en viñedo, en función al rendimiento.

Rendimiento hasta 6.000 (kg/ha):  N hasta 35 | P2O5 hasta 20 | K2O hasta 60 | MgO hasta 15
Rendimiento 6.000-9.000 (kg/ha); N 35-45 | P2O5 20-25  |  K2O 60-80  |  MgO 15-20
Rendimiento a partir de 9.000 (kg/ha): N 45-60 | P2O5 25-40 | K2O 80-100 | MgO 20-25