piral de la vid

Piral - Sparganothis pilleriana. La piral de la vid es una plaga muy antigua y conocida las zonas de vid de España.

Muestra de ello es la variedad de nombres que se le atribuyen en diversas localidades, como nombres comunes o vulgares. Durante la década de los 70 en España llegaron a estar afectadas más de 400.000 hectáreas, principalmente en las regiones de Castilla-La Mancha y Castilla y León. Su incidencia ha ido variando con los años en las distintas regiones vitícolas españolas, de tal forma que en la actualidad ha disminuido en el centro peninsular y ha aumentado de forma considerable en el valle del Ebro, principalmente en Aragón, Navarra y La Rioja. En la actualidad es una plaga en aumento en La Rioja, que se ha ido extendiendo por toda la Comunidad, encontrando parcelas muy afectadas, con poblaciones muy altas y daños graves.

Ver aquí más sobre Piral de la vid Sparganothis pilleriana, su Lucha y Control Fitosanitario en Producción Integrada de Vid

Descripción Biología La piral de la vid ( Sparganothis pilleriana Schiff.):

Orden:  Lepidóptera
Familia:
Tortricidae
Nombres comunes: Piral, sapo, sapo de la cabeza, arañuelo, bicho de la vid, papaletero, sapo de la vid, gusano del astro, etc.

La hembra de la piral realiza la puesta en grupos de huevos que parecen gotas de cera sobre las hojas. Recién puestos, los huevos son de color verde, que va pasando a amarillo, gris (próximos a avivar) y blanco (una vez avivados).
Las larvas son de color verde amarillento, y llegan a alcanzar 3 cm de longitud. Su cabeza y el primer segmento son de color negro brillante. Son muy ágiles e inquietas.

La crisálida en forma de huso, mide 10-18 mm y es de color pardo.

La Piral de la vid tiene una sola generación al año, que atraviesa durante su vida por cuatro estados perfectamente diferen ciados: huevo, oruga, crisálida y mariposa.

Pasa parte del verano, el otoño y el invierno en diapausia, en forma de oruga recién nacida, refugiada entre la corteza de las cepas y protegida por un capullo de seda.

En primavera, las orugas inician el abandono de sus refugios de forma muy escalonada y se desplazan hacia las yemas recién abiertas y las incipientes hojas terminales de los brotes, aunque también pueden colonizar las malas hierbas del viñedo si todavía no han brotado las yemas. Esta salida de larvas se produce en el estado fenológico D, hojas incipientes. La duración de este periodo varía anualmente entre 50 y 70 días, dependiendo de la climatología.

Las larvas de Sparganothis pilleriana recién nacidas son de color amarillento, de pequeño tamaño y cabeza negra. Se diferencian claramente de las larvas de Lobesia botrana , que tienen la cabeza parda.

A lo largo de la primavera estas larvas pasan por 5 estadios y van aumentando de tamaño hasta unos 3 cm, y de color (de amarillo a verdoso) alimentándose de hojas y granos de los racimos, pudiendo causar daños importantes, principalmente en hojas jóvenes. Tanto en hojas como en racimos forma unos refugios donde se produce la crisalidación. En los racimos forman unos glomérulos más grandes que los de polilla, mientras que en las hojas doblan las hojas viejas por su parte media y terminal, pegándolas por medio de se - das, de tal forma que el envés se hace visible y confiere un aspecto plateado a los viñedos con ataque de piral. Estas crisálidas pasan de un color verdoso cuando están recién formadas a un co - lor pardo rojizo, saliendo las mariposas al cabo de 10-12 días.

Las mariposas, de unos 10-15 mm de longitud y 20-25 mm con las alas desplegadas, tienen una cabeza amarillo- pardusca con antenas. 
El tórax es amarillo, y se insertan en él los dos pares de alas.
Las alas posteriores son de un color gris pizarra uniforme con una franja de finos pelos en el borde, mientras que las anteriores son de coloración amarillo paja, pajizo, atravesadas por tres bandas transversales de color marrón - pardo-rojizas.
Estas bandas son de una coloración más intensa y con un dibujo más nítido en el macho que en la hembra, teniendo esta un abdomen más grueso.
Las mariposas se refugian durante el día debajo de las hojas en lugares sombreados, produciéndose el vuelo al crepúsculo en cortas distancias.
Inician su acoplamiento a las pocas horas de salir de la crisálida y comienzan la puesta.

La puesta la realizan en el haz de las hojas en ooplacas, pequeñas plastas con apariencia de gotas de cera, compuesta cada una de ellas por un conjunto de 20 a 100 huevos.
Esta puesta la hacen principalmente en las hojas viejas basales cercanas al tronco de la cepa, para facilitar a las larvas emergentes la migración a los refugios invernales.
Desde su puesta hasta la eclosión cada ooplaca toma diversos colores: verde esmeralda (recién puesto), amarillento, gris con puntos negros (próximo a eclosionar) y blanco (una vez eclosionado). A los 7-10 días, aproximadamente, avivan los huevos y emergen las pequeñas orugas, que sin alimentarse (al igual que la mariposa) recorren las hojas y se aproximan al borde, de donde se descuelgan pendientes de finísimas sedas que segregan para refugiarse en el tronco o suelo y así pasar el invierno en un capullo sedoso blanco que ellas mismas tejen, completándose así el ciclo descrito.

Piral de la Vid Síntomas y daños en viñedos

Síntomas y daños de la Piral en la vid:

En el desborre, la oruga devora las primeras hojas que une con hilos sedosos. Ataca a continuación los racimos jóvenes, sobre los que teje sus telas.
En caso de fuertes infestaciones, los brotes quedan debilitados y se produce un crecimiento de yemas laterales.

Las larvas, desde que salen de sus refugios invernales en el estado fenológico D  hasta la crisalidación, se alimentan de  las hojas e inflorescencias, formando  finalmente los refugios, tanto en hoja  como en racimo. La distribución de la  plaga dentro del viñedo no se suele producir en manchas por zonas.  En aquellos rodales, o incluso parcelas  completas, en los que la población es  muy alta, los daños pueden llegar a ser  importantes y las pérdidas económicas  cuantiosas.

En hojas, durante los primeros estadios fenológicos, las larvas causan los  daños más importantes, encontrando,  al final de la fase larvaria, hojas roídas,  agujereadas y dobladas, con la consiguiente disminución y empobrecimiento de la masa foliar de la cepa.

Los daños  en racimo cobran importancia a partir  de la floración-cuajado, tanto por el tamaño y voracidad de las larvas de los  últimos estadios como por la formación  de glomérulos en el propio racimo.

Momentos, umbrales de tratamientos y estrategias de lucha contra la Piral en las viñas:

La primera consideración a tener en  cuenta es que la piral de la vid es un  lepidóptero que se encuentra habitualmente en el viñedo desde antiguo, sin  causar perjuicios económicos importantes, y solo se considera plaga en los  años en los que se supera un umbral de tratamiento que es de 10-12 larvas/cepa. Por encima del umbral el perjuicio económico que causa es superior al coste de la  aplicación del tratamiento fitosanitario. En la actualidad se dispone de  productos fitosanitarios muy eficaces. 

Para luchar contra la Piral es se deben realizar tratamientos fitosanitarios a la salida de las larvas invernantes, antes de  que hagan sus refugios y comience la  crisalidación.  Las Estaciones de Avisos recomendaban tradicionalmente realizar el  primer tratamiento contra esta plaga a los 15 - 22 días de la salida de larvas y  aplicar un segundo tratamiento 14 días  después, para cubrir todo el periodo  de salida de larvas invernantes.

 La estrategia de lucha va a variar  en función de la población existente y  de las condiciones climáticas del año  (la evolución de los estados fenológicos del viñedo).

De forma general se  establecen las siguientes recomendaciones:

-  Si la población no supera el umbral de  10-12 larvas por cepa, no será necesario tratar al año siguiente.

-  Si la población supera el umbral de  10-12 larvas por cepa el año anterior, pero no es muy alta, un único  tratamiento al año siguiente puede  ser suficiente para controlar la plaga,  realizando este aproximadamente al  mes de la salida de larvas invernantes (es decir, transcurrido un mes  desde el estado fenológico D, hojas  incipientes).

-  Si la población es muy alta, superando ampliamente el umbral de 10-12  larvas por cepa el año anterior, o en  aquellos años con condiciones climáticas frescas en las que se ralentiza  la duración del periodo de brotación  de la vid, es conveniente la aplicación  de dos tratamientos al año siguiente. El primero hacia los 22 días de la  salida de larvas invernantes (estado  fenológico D), realizando el segundo  tratamiento 14 días después  

Medidas preventivas/culturales:

Observación de ooplacas en julio y de larvas de la generación invernante en primavera, sobre el 4 % de las cepas. Intervenir al desborre si se alcanza un umbral superior a una ooplaca de media por cepa en las observadas.
Utilizar trampas sexuales para la captura de adultos, con el fin de conocer el volumen de la plaga y su comportamiento.

Materia activa recomendas para tratamientos contra Piral: clorpirifos, emamectina, flufenoxuron, indoxacarb, metoxifenocida, spinosad, tebufenocide

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Piral - Sparganothis pilleriana, Biología, daños y estrategias de lucha