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Enrollado de la vid producido por virus

Enrollado de la vid producido por virus que atacan a los vasos conductores de la savia elaborada, que origina el enrollado y deterioro en la calidad de los vinos.

Descripción

Existen diferentes virus que producen enrollado en la vid, que se distinguen por números.

Los más graves son el 1 y el 3 (GLRaV-1 y GLRaV-3), que pertenecen al género Ampelovirus.

El 3 es más frecuente en España que el 1. El enrollado 2 (GLRaV-2) y el 4 (GLRaV-4, que engloba los antiguos 5, 6 y 9) se consideran leves; el 2 está muy extendido por toda Europa.

Enrollado de la vid producido por virus

Síntomas y daños

Ambos virus causan síntomas similares. Atacan los vasos que llevan la savia elaborada, de manera que el azúcar producido en las hojas no llega bien al resto de la planta. Se retrasa la maduración de los racimos, mientras se adelanta la de las hojas.

A partir del envero, éstas adquieren una tonalidad propia de después de la vendimia: morada (en las variedades tintas) o amarilla (en las blancas). Esto empieza por unas manchas entre los nervios y cercanas al borde, que se van extendiendo hasta dejar toda la hoja morada, menos los nervios principales.

La hoja se enrolla hacia abajo, más o menos según variedades (apenas en Tempranillo). Los síntomas empiezan en las hojas más viejas y progresan hacia las más jóvenes. Éstos síntomas foliares son poco específi cos, otros patógenos del fl oema, como los fi toplasmas, tienen un efecto parecido (en ese caso el amoratamiento es más bien sectorial).

También los mosquitos verdes (Empoasca spp. y Jacobiasca lybica) producen unos amoratamientos marginales, pero de perfi l poligonal, limitados por la nerviación secundaria.

El enrollado se confunde fácilmente con la carencia de potasio e incluso con meros daños mecánicos en el sarmiento, siendo siempre necesaria la confirmación del virus en laboratorio.

El retraso de maduración se traduce en vinos de menos grado y color, con más ácido málico de partida. La merma en producción de uva no es tan marcada como en el caso del entrenudo corto y las cepas parecen tener una longevidad normal.

Los patrones de vid, de origen americano, son portadores asintomáticos y pueden haber sido responsables, en parte, de la difusión de esta enfermedad.

Período crítico para el cultivo

No existe tratamiento para los virus en el campo. Una vez que una cepa enferma, así sigue para toda su vida. Sin embargo, pueda haber altibajos en la expresión de síntomas de un año para otro.

Estado más vulnerable de la plaga

Ya que no hay lucha química directa en campo, el control sólo puede ser preventivo: plantación de material sano y control de vectores.

Los dos virus graves del enrollado (GLRaV-1 y -3) son transmitido por cochinillas algodonosas (melazo o cotonet, Hemiptera:Pseudococcidae) o eulecanios (caparretas, Hemiptera:Coccidae), sin mayores especificidades. Por ejemplo, en Rías Baixas, predomina el GLRaV-3, transmitido por Planococcus spp. y en Borgoña el GLRaV-1 transmitido por Phenacoccus aceris. Al tratarse de vectores poco móviles, la enfermedad puede aparecer por rodales en la viña. En Rioja no se observa transmisión en campo. Las cochinillas algodonosas hibernan como masas de huevos, al pie de las cepas, bajo la corteza.

Tienen su ciclo de vida acompasado con el del huésped, de manera que avivan en primavera y las larvas emigran a la base de los sarmientos, siendo el momento apropiado para los tratamientos (véanse las fichas correspondientes a melazo y eulecanio).

La plantación es el momento de incorporar material vegetal sano. Ha de utilizarse material certificado o estándar, producido de acuerdo con el Reglamento Técnico correspondiente y supervisado por los Servicios Oficiales. Aunque un viticultor o bodega desee realizar una selección masal para la conservación de su propio material y sin comercialización a terceros, es imprescindible el análisis de laboratorio para evitar la propagación de la enfermedad. Muchas viñas viejas presentan elevadas tasas de infección por enrollado, ya que responden a un modelo de “vino fino”, de grado y color contenidos. Sin embargo, es arriesgado injertar estas yemas, que pueden dar lugar a majuelos débiles.

No está claro el interés del control de vectores en viña comercial, salvo en uva de mesa en la que causan daños directos. En cambio, es recomendable en vivero, que de otra manera se convertiría en un foco de propagación de la enfermedad.

Seguimiento y estimación del riesgo para el cultivo

Como se explica arriba, los síntomas foliares son poco específicos y es necesario recurrir a análisis de laboratorio, ELISA o RT-PCR. La RT-PCR puede detectar estos virus en cualquier momento del ciclo de la planta, pero escapan al ELISA en tejidos jóvenes. Con esta última técnica, se detectan mejor en los peciolos de hojas maduras (a partir del envero) o sarmiento durmiente. La versión del ELISA en membranas de nitrocelulosa es útil en cuanto permite centrarse en el examen del floema.

Para conocer el estado sanitario de una viña, se toman muestras de cincuenta a cien cepas por hectárea, formando una X, dejándolas marcadas para campañas sucesivas. La distribución del virus puede ser irregular en la planta, de manera que en una muestra se deben juntar peciolos o sarmientos de los diferentes brazos de cada cepa. Una distribución por rodales en la viña hace sospechar que haya cochinillas transmitiendo, mientras que una distribución al azar indica una infección proveniente del material plantado y que no ha encontrado vectores para diseminarse.

Para detectar la migración de las larvas hacia los sarmientos se colocan bandas adhesivas en los brazos. Se comercializan trampas de feromonas para monitorizar los vuelos de los machos.

Medidas de prevención y/o culturales

Utilización de material vegetal sano.

Una viña infectada al 100% se podría manejar, simplemente, retrasando la fecha de vendimia. Desgraciadamente, en el campo nos encontramos con viñas con diferentes proporciones de cepas sanas, enrolladas (maduración retrasada) y con entrenudo corto (maduración adelantada), que dan lugar a una cosecha sumamente heterogénea.

No se conocen genes de resistencia a estos virus en el germoplasma de la vid o sus parientes silvestres. Los patrones comerciales actuales, derivados de especies norteamericanas, presentan buena tolerancia.

Umbral - Momento de intervención

En viñas comerciales, el análisis de virus sólo tiene sentido para explicar que a una viña le cueste coger grado. En campos de pies madre está regulado reglamentariamente; además, ha de procederse al arranque de pies positivos y a tratar contra los vectores, si hay evidencia de su presencia.

No se han definido umbrales de acción contra el vector. Ha de tenerse en cuenta que una población muy baja, por debajo del umbral de daño directo, puede ser suficiente para transmitir eficazmente los virus. En Rías Baixas, bajo clima atlántico, una viña puede infectarse completamente en un período de quince años. En la región del Cabo, en Sudáfrica, bajo clima mediterráneo, los campos de pies madres se pueden contaminar fuertemente en cinco años.

Medidas alternativas al control químico

Además de los medios señalados en este apartado, para minimizar el uso de los medios químicos, hay que considerar las medidas de prevención y/o culturales, pudiendo ser alternativas al control químico.

Medios biológicos

Se comercializan enemigos naturales de seudococcidos, si bien no se conocen los umbrales de intervención de cara al control de la transmisión de los virus. 

Medios biotecnológicos 

Medios químicos

Como se explica arriba, no hay control químico directo. Los vectores se tratan con insecticidas apropiados.

Bibliografía

Para más datos, consultar: Cabaleiro, C., Legorburu. F. J., Velasco, L., Olmos, A. y Padilla, V. (en prensa). Virus de la vid, en Cambra, M., Moriones, E., Llave, C. y Ayllón, M. A. coordinadores, Enfermedades de las plantas causadas por virus, SEF-Phytoma, Valencia. Legorburu, F. J. (2012). Virus en el viñedo y material de plantación. Tierras 195: 106-112. Padilla, V. (2004) Enrollado, páginas 266-267 y Selección clonal-sanitaria, páginas 280-283; en Barrios Sanromá, G., Coscollá, Ramón, R., Lucas Espadas, A., Pérez de Óbanos Castillo, J. J., Pérez Marín, J. L. y Toledo Paños, J., coordinadores, “Los parásitos de la vid. Estrategias de protección razonada”, 5ª edición. MAPyA – Mundiprensa, Madrid.

Fuente y referencia: Publicación del MAPA - Ministerio de Agricultura de España, Guía de Gestión Integrada de Plagas en Uva de Transformación. Madrid 2014.

 

Más sobre el Enrollado de la Vid

La Lucha Integrada y Control Fitosanitario de Enrollado (GLRaV) Virus del grupo de los Closterovirus en Producción Integrada del cultivo de Vid se debe ajustar a las siguientes normas técnicas específicas.

Se ha de tener en cuenta que en cada zona existen organismos que dictan normas técnicas y actualizaciones; también autorizaciones excepcionales para situaciones y zonas determinadas. También se han de considerar las posibles novedades técnicas y cambios en los registros y recomendaciones de productos.

A continuación se dan unas normas técnicas, de zonas ejemplares en el cultivo de Vid en Producción Integrada, para Uva de mesa y uva de vinificación

Criterio de Intervención Recomendado para Enrollado GLRaV Virus Closterovirus en cultivo de Vid de Producción Integrada:

 CRITERIO DE INTERVENCIÓN RECOMENDADO Detección de síntomas en racimos, sarmientos, hojas y raíces.

Métodos Culturales de lucha contra Enrollado GLRaV Virus 

Utilizar material vegetal libre de virus.

Otras opciones de lucha: Ver recomendaciones dadas más arriba.

 

Enrollado GLRaV Virus Closterovirus, su Lucha y Control Fitosanitario en Producción Integrada de Vid