Los abonos para aplicación foliar son abonos simples o complejos, líquidos o solubles, que, por sus características, además de aplicarse de manera tradicional o por fertirrigación, pueden aplicarse pulverizados sobre las hojas.

La absorción a través de las hojas es más rápida que a través de las raíces, por lo tanto, estos fertilizantes foliares se aplican para resolver deficiencias puntuales e inmediatas y se aplican generalmente para corregir deficiencias nutricionales concretas.

Presentan la ventaja de que pueden aplicarse conjuntamente con la mayor parte de fitosanitarios, por ser compatibles.

Otra característica de los abonos foliares es la de estimular con sus aplicaciones fases concretas del desarrollo vegetativo de las plantas: floración, cuajado, maduración de los frutos, etc.

Los abonos foliares son muy resomendables cuando el cultivo ha sufrido algún tipo de estrés: plagas, enfermedades, pedrisco, asfixia, sequía, etc.

Los abonos para aplicación foliar comprenden un variadísimo grupo de fertilizantes que permiten aplicar al cultivo nutrientes esenciales, macronutrientes y micronutrientes, en momentos concretos de su desarrollo.

Los abonos foliares más utilizados en España son:
Urea para aplicación foliar.
Nitrato potásico.
Fertilizantes con aminoácidos.
NPK sólidos solubles con macronutrientes y micronutrientes.
Soluciones NPK con macronutrientes y micronutrientes.
Soluciones de uno o varios micronutrientes, también llamados correctores carenciales.
Micronutrientes complejados o o en forma de quelatos.  

 

Los abonos para aplicación foliar