La agricultura de Producción Integrada garantiza la biodiversidad de Doñana tal y como se muestra en el siguiente vídeo:

A los terrenos dedicados a la producción agrícola en Doñana acuden cada vez más aves a pasar el invierno. Aquí encuentran agua, alimento y seguridad.

Aunque se diseminan por todas las fincas, donde se registra una presencia masiva de avifauna es en el cultivo del arroz. Con el fangueo terminado o apunto de terminar, el proceso de este emblemático cultivo sevillano cierra su ciclo y los subproductos del arroz se convierten en un manjar para estas aves migratorias.

El agricultor Carlos Campos nos cuenta cómo en su finca, cuatro o cinco millones de kilogramos de paja de arroz han sido aprovechados por los ánsares.

Estar cerca del Parque de Doñana, además, como explica el productor Enrique Campos, obliga a ser muy cauteloso con los productos fitosanitarios que se utilicen y a practicar una agricultura muy sostenible.

Precisamente, el practicar esta agricultura integrada y sostenible permite contar con un agua limpia y con restos de cultivos sin cosechar no contaminados, que permite a las aves aprovechavecharlos para su alimento.

Más de 90.000 anátidas, limícolas, grullas y ánsares procedentes del norte de Europa se han instalado en estas fincas agrícolas, no sólo por la abundancia de comida sino también porque están a salvo de la caza, a la que renuncian los agricultores para colaborar con el Parque.

Como explica el técnico de ASAJA-Sevilla José Fernando Robles, este esfuerzo que hacen los agricultores no recibe ningún tipo de remuneración ni por parte del mercado ni por parte de la Administración, por lo que defiende que dentro de la próxima programación de Desarrollo Rural haya programas específicos mediambientales que privilegien a aquellos agricultores que estén en zona Red Natura 2000, que son las que tienen un mayor interés ecológico.

La vida de Doñana depende de estos terrenos agrícolas y de su gestión. Las producciones agrícolas sostenibles son el soporte de mucho más que las aves, son la principal fuente de creación de empleo de la comarca. Por eso, muchos agricultores se quejan de que su apuesta medioambiental no vaya aparejada a una compensación por las pérdidas y daños que provoca esta presencia masiva de aves en terrenos dedicados a la producción agrícola.

La PAC apuesta por la conservación del paisaje y por la protección ambiental. Supone un sustento y una ayuda imprescindible para que la agricultura pueda ser viable económicamente. La nueva PAC va a ofrecer un horizonte de estabilidad a los agricultores y ganaderos que les permitira seguir produciendo