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Lentejas abonado

Estas son las recomendaciones de fertilización y abonado para lentejas y leguminosas de grano.

Con la aplicación de los elementos básicos nutritivos al suelo se favorece la simbiosis, se aumenta la producción y se incrementa la rentabilidad.

El abonado de las leguminosas se viene realizando de forma tradicional y normalmente en sementera.

Para el cálculo de la dosis de abonado habrá que tener en cuenta las extracciones de cada uno de los nutrientes, que deberán compensarse con el aporte de los fertilizantes.

Si se aplican fertilizantes orgánicos en la rotación, habrá que considerar el contenido de nutrientes que estos aporten, para calcular el cómputo de la fertilización mineral, si bien teniendo en cuenta el tiempo necesario para la mineralización del fertilizante orgánico.

Las necesidades de nitrógeno de las leguminosas serán atendidas en su mayor parte por la  fijación de nitrógeno atmosférico por Rhizobium sp., mientras que las de fósforo y potasio se situarían entre 40-70 kg P2O5/ha y 40-100 kg K2O/ha, respectivamente.

En la tabla 18.6 se indican unas recomendaciones de abonado en unas condiciones normales de contenido de nutrientes en el suelo y una precipitación media anual del orden de 400 l/m2.

Recomendaciones de abonado para leguminosas (kg/ha)
Producción (kg/ha) |  N  | P2O5 | K2O    (kg/ha)
Hasta 1.000 | 10-15 | 20-30 | 25-40
1.000-2.000 | 15-20 | 30-40 | 35-50
Más de 2.000 | 20-30 | 40-70 | 45-100

En regadío las dosis de fósforo y potasio se deberán elevar al menos en un 25 por cien.

El garbanzo es una planta con altas necesidades en azufre, aunque todavía no se han hecho estudios muy exhaustivos.

En general, únicamente se han visto algunas deficiencias poco serias de hierro, zinc y molibdeno, fácilmente corregibles con aspersiones foliares.  

En las lentejas son también fundamentales el azufre (S) y el zinc (Zn), ya que éste último incrementa la altura de la planta.

Las leguminosas, además de fabricar el nitrógeno que necesitan, dejan el exceso en el suelo a disposición de la cosecha siguiente, que experimentará un notable aumento en la producción con un aporte mucho menor de este nutriente. Este exceso depende de muchos factores y por tanto, el aporte realizado por la fijación simbiótica puede ser muy variable entre años

Es recomendable conocer la situación al inicio del cultivo siguiente con un análisis del suelo. Si se desea que las leguminosas sean un cultivo productivo, deben de ser tratadas como los demás, no como el pariente pobre, que es la práctica más habitual.   

 

Abonado de lentejas y leguminosas de grano - Recomendaciones de fertilización