Ganancias de Materia Orgánica en el suelo agrícola

Las ganancias de Matteria Orgánica proceden de la materia orgánica que anualmente se incorpora al suelo. Esta materio orgánica que puede provenir de fuentes muy diversas: estiércol, compost, lodos tratados, restos de cosechas (pajas, restos de poda,...), abonos verdes y otras enmiendas orgánicas.

El coeficiente isohúmico K1 define la cantidad de humus que puede formarse a partir de 1 kg de materia seca de la materia orgánica que se incorpora al suelo.

La cantidad total de humus que se genera por hectárea puede ser muy variable y dependerá de la cantidad total (kg/ha) de materia orgánica que se incorpore y del coeficiente isohúmico.

La cantidad de humus generado por distintas fuentes orgánicas, se estima en la tabla en tablas existentes para ello.

La relación C/N de las materias orgánicas incorporadas sirve para medir su grado de humificación. Las materias más frescas presentan valores elevados, mientras que en las más descompuestas los valores son bajos. Si la relación C/N es superior a 15 la actividad de los microorganismos es intensa, tomando, aunque sea de forma transitoria, el nitrógeno del suelo que precisan.

Por ello, cuando se entierra paja de cereales, con una relación C/N entre 70-100, hay que aportar de 6 a 12 kg de Nitrógeno/tonelada de paja incorporada para ayudar a su descomposición.

Los fertilizantes tienen un efecto favorable respecto al balance húmico, ya que ayudan a producir cosechas abundantes, que permiten dejar mayor cantidad de residuos orgánicos en el suelo.

Pérdidas de Materia Orgánica en el suelo agrícola

Las pérdidas de materia orgánica se producen por la cantidad que se mineraliza, que es proporcional al contenido de humus del suelo.

La mineralización es un proceso aerobio que se favorece con la aireación. Los suelos arenosos tienen un factor K2 o Coegficiente de Mineralización superior al de los arcillosos. Los suelos con un intenso laboreo presentan un factor K2 mayor que los suelos donde se practican técnicas de mínimo laboreo.

En la mineralización influye también el contenido de carbonato cálcico del suelo y la estabilidad del complejo arcillo-húmico.

Humus mineralizado = Contenido de humus x K2 (K2 es el coeficiente de mineralización en %)

En función de todos estos factores, se estima que entre el 1 y el 3% del humus que contiene el suelo se mineraliza cada año. A la hora de establecer un balance de entradas y salidas de nutrientes en un suelo, imprescindible para realizar un correcto abonado, hay que considerar las aportaciones anuales de nutrientes procedentes de la materia orgánica del suelo, fundamentalmente de nitrógeno.

 

Actividad biológica y La vida en el suelo agrícola